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Agricultura

Recomendaciones para el cultivo de moda: El pistacho

Autora: Ana Díaz

Recorres pocos metros en las visitas de campo, cuando te encuentras con nuevas plantaciones de pistachero… ¡a uno y otro lado del camino! Y es que es un cultivo que se ha puesto de moda. Es un cultivo del que todo el mundo habla como alternativa rentable y es el gran desconocido de los frutos secos.

El pistachero predomina en países como Irán, Siria o Turquía. Se asientan en los secanos con terrenos francos, franco arenosos, franco arcillosos e, incluso, arcillosos, sin heladas frecuentes en el mes de abril (mes de floración) y con una baja humedad ambiental durante el verano.

Este cultivo leñoso, sostenible en condiciones de máxima aridez como las de Castilla-La Mancha, Andalucía, Extremadura y Comunidad de Madrid, posee gran resistencia a los problemas que actualmente tenemos de sequía y salinidad. Y unido a la escasa, y sobre todo, inestable rentabilidad de cultivos tradicionales extensivos, es una alternativa viable por la que muchos agricultores están apostando.

Para ser más concretos, en Castilla-La Mancha, según datos disponibles de la PAC de 2016, se declararon 10.910 has de pistacho. De las cuales, se consideran que unas 3.500 has están en producción. El resto son plantaciones con menos de 6 o 7 años.

Castilla-La Mancha es la comunidad autónoma que más superficie de pistacho y almendro tiene; en concreto tenemos más de 115.000 hectáreas de almendro y más de 22.000 hectáreas de pistacho, y creciendo año tras año.

El pistacho es un cultivo que viene para quedarse y tenemos que aprender a manejarlo.

La importancia de saber qué demanda el cultivo del pistacho y los tratamientos básicos

Debido al crecimiento e implantación en hectáreas de este cultivo, se hace necesario que conozcamos lo que demanda el pistacho en cuanto a periodos críticos de enfermedades y plagas y los tratamientos básicos a tener en cuenta si piensas que puede ser un cultivo para ti.

En cuanto a plagas, la más importante a destacar es la CLITRA o GALERUCA (Labidostomis lusitanica Germar). Un coleóptero defoliador parecido a una mariquita común, sólo que estos son más alargados.

A mediados de abril, y hasta mayo, los adultos se desplazan desde la flora arvense próxima a las plantaciones, permaneciendo en los árboles jóvenes de cuyas hojas tiernas se alimentan, pudiéndolo defoliar en pocas horas.

A menudo, los ataques son repentinos y devastadores, localizándose en focos aislados de la plantación. En cuanto se detecta el foco se recomienda realizar un tratamiento para cultivo ecológico con piretrinas naturales y para convencional bastaría con el Lambda cihalotrin.

Además, se aconseja labrar el terreno en invierno para enterrar las pupas. Así se destruyen muchas larvas que no dará lugar a nuevas generaciones al año siguiente.

Como hemos dicho, el pistachero es un árbol muy resistente con pocas enfermedades importantes que hayamos conocido hasta ahora. Alguna a destacar y que se dieron, para no ir más lejos, el año pasado (2018) fueron la Alternaria y Septoria.

La alternaria es una enfermedad producida que se propagan a través del aire. Las condiciones óptimas para la esporulación son 27ºC y elevada humedad relativa ambiental.

La mayor infección en las plantaciones se produce desde mediados o finales de julio hasta el otoño. A mediados de septiembre la enfermedad puede llegar a alcanzar niveles de epidemia.

Los primeros síntomas se ven en las hojas con manchas angulares o redondeadas, de color marrón o negro. Esas manchas van aumentando y se tornan de color negro a medida que avanza la enfermedad. Ante un ataque severo puede ocasionar defoliación temprana del árbol, debilitándolo.

La septoria es una enfermedad que pasa durante su invierno, en las hojas caídas, infectadas en la temporada anterior. La temperatura óptima para su desarrollo es de 10ºC y a partir de finales de abril, y durante y después de una lluvia se liberan las esporas pudiendo producir nuevos ataques. Tenemos que estar atentos a las lluvias de finales de primavera y verano como agravantes de esta enfermedad.

Se manifiesta por manchas necróticas irregulares de color marrón oscuro, muy pequeñas (1-2mm de diámetro en las hojas y en frutos). Estas manchas, pueden llegar a ser cientos en una hoja, pueden aumentar de tamaño con el paso del tiempo. Aunque por lo general, permanecen pequeñas y aisladas entre sí.

Los árboles infectados y no tratados pueden terminar con una defoliación prematura y consecuentemente produce su debilitamiento de cara al año siguiente.

En ambas enfermedades, si las condiciones para el desarrollo no son adecuadas, las conidias del hongo pueden pasar varios años en el terreno. Por tanto, es necesario realizar tratamientos con fungicidas para su prevención.

Los momentos clave de aplicación son cuando hay cambios de temperatura y humedad, que es cuando estos hongos pueden reproducirse. El momento de máxima sensibilidad para el árbol será aproximadamente para finales de marzo y primeros de abril hasta el otoño.

Además, los pistachos son vulnerables a las infecciones por los hongos como Botryosphaeria dothidea. Los primeros síntomas se observan en primavera, en la parte aérea, y se manifiestan durante todo el ciclo del cultivo.

La Botryosphaeria dothidea provoca la caída prematura de las hojas. En algunas de estas ramas pueden permanecer algunas hojas en la punta, pero la mayoría muere y cae al suelo. A su vez, la forma lenta se caracteriza por el desarrollo de manchas foliares de colores que según patrón o variedad pueden ir desde el rojo-oscuro al amarillo en la lámina o margen de las hojas. Con el tiempo colapsan formando grandes zonas deterioradas que muestran diferentes patrones de necrosis, produciéndose luego la caída de muchas de ellas. Flores y frutos suelen marchitarse.

La época de tratamiento adecuada es desde la plena floración hasta el comienzo del verano, siendo recomendable y estando autorizado de forma excepcional para 2019 Signum® , fungicida que cuenta con dos materias activas que actúan en dos sitios diferentes del metabolismo del hongo.

Por último, reseñar que siempre es recomendable tener una estrategia y manejo de fungicidas y abonado adecuada pues un uso inadecuado puede llegar a ser contraproducente.

Además es fundamental la figura del asesor. Es clave dejarse asesorar de profesionales competentes y referentes para erradicar estas enfermedades y plagas que con el paso de las campañas pueden llegar a darnos muchos problemas en nuestro cultivo de pistacho.

Bibliografía

  • COUCEIRO, J.F.; GUERRORO,J.; GIJÓN, M.C.; MORIANA, A.; PÉREZ,D.; RODRÍGUEZ,M. (2013). El cultivo del pistacho. Mundi-prensa.
  • INFORME de SIC AGROALIMENTARIA: Previsión de cosecha de almendra campaña 2019/2020. Las cooperativas con alternativa a la vertebración de un sector en auge como el de los frutos secos.

Autora: Ana Díaz

Autora: Ana Díaz

Emprendedora del mundo rural. Graduada en Administración y Dirección de Empresas Gerente de Sercopag, asesoría agrícola especializada en cultivo de leñosos.

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